27 jul. 2009

Si la unión hace la fuerza.... las Meriendas ayudan mucho!

Amados Subditos,

La Reina ha vuelto de librar importantes batallas, pero ya ha regresado dispuesta a continuar su reinado con la misma devoción que profesaba. Hoy quiero hablaros en retrospectiva de una comitiva cuanto más interesante y fabulosa.

(casitas: Lady Desidia)

Resumiré su historia brevemente. Érase una vez una Condesa, una Princesa Azul, una bella Duermevela, la artista Moniquilla, la encandiladora hechizera Calles. El destino hizo que se cruzaran con Lady Desidia, también con la simpre dulce Lucetemas, la colorida Lolaylo, junto con la aventurera Grosso y una reina destronada a la que le decían Bada. Todas ellas habían sido convocadas por La Casita de Wendy.


Tras perderse por el bosque del Pozo, llegaron a La Casita muertas de sed y hambre, pero los amables fundadores Inés e Iván , les recibieron en una hermosa buhardilla llena de meriendas de colores y sabores fantásticos.

(Imagen gracias a la Casita de Wendy, mantel estampado por La Casita. Merienda detalle de Monica Saski)

Después de reponer las fuerzas les fue encomendada una misión de grave relevancia y no menos mérito - qué no desvelaré de momento -. Para la cual deberían de permanecer juntas durante meses a fin de aprender los secretos más ocultos. Entrenaron duro, y aprendieron además a tener ojo avizor, y a percibir señales débiles. Incluso entender los entramados más complejos y bellos de la mano de la reina de las arañas buenas.
(el entrenamiento fue muy duro, en esta imagen vemos como se baten en duelo Lucetemas y la Princesa Azul. Fotografía de La Condesa)

Poco a poco cada una de las jóvenes fue desarrollando sus habilidades ocultas, y descubrieron que podían brillar, y lo más importante, aprendieron que la sinergia de sus habilidades las hacía brillar aún más fuerte cuando estaban juntas.

Desarrollaron poderes especiales, y aprendieron a volar. Cuando estuvieron preparadas, salieron de La Casita. Ya no tenían miedo a volar solas. Organizaron una fiesta llena de luces de colores, para presentarse al mundo.
(el hada Grosso en el momento del vuelo, miestras la admiran estupefactas Duermevela y Lucetemas. Imagen cortesía de La Condesa)

Y ahora, algunas noches cuando marches por el casco viejo de la capital, tienes que tener mucho cuidado porque puedes toparte con ellas… adornando con lazos los pivotes de las aceras, convirtiendo las galletas en joyas, y las gomas de borrar en sellos.

(Pivotes enlazados, con motivo de las Meriendas de Wendy)

Ellas luchan por que las flores en el pelo no sean nunca motivo de burla, ellas luchan por que el color rosa no sea sinónimo de cursi, ellas luchan por las cosas bonitas que quedaron perdidas en el cajón del olvido, ellas luchan por que la decadencia sea bella, ¡por los camafeos incomprendidos!... y por que “feminidad” nunca más sea sinónimo de “debilidad”.

3 comentarios:

  1. Qué pinta más estupenda! Me encanta el detalle de los lazos rosas y el minucioso orden de la merienda sobre la mesa -zumo-agua-zumo!!-. Me alegro de que la experiencia haya sido fantástica!

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  2. me encanta!! eres una artistaza y escribes genial!!!!

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